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domingo, 16 de julio de 2017

"De leche condensada a yogur" por: José Carlos Requena

Ganaderos_IEl analista señala el posible impacto de una observación por parte del ejecutivo a la autógrafa de la ley que prohíbe el uso de leche en polvo en la elaboración de lácteos.

El Ejecutivo podría estar abriéndose un nuevo frente de irascibilidad política. Como si las paralizaciones de los maestros y la huelga médica no fueran suficientes, existe amplia información para esperar que se observe la autógrafa de la ley que “promueve el desarrollo de la ganadería lechera del país y garantiza el origen del producto lácteo”.

Si bien la autógrafa aprobada resulta perfectible por un buen reglamento, una observación, como se ha insinuado, podría resultar arriesgada, ya que abriría un nuevo origen de intranquilidad social al ya caldeado ánimo ciudadano. 

Según el censo agropecuario del 2012, son más de 452 mil las ganaderías descritas como “unidades agropecuarias productoras de leche”. La Asociación de Ganaderos Lecheros del Perú (Agalep) estima que más de dos millones de peruanos están dedicados directamente a esta actividad. Las ganaderías corresponden a, sobre todo, tres cuencas ganaderas: Cajamarca, La Libertad y Arequipa. También existen cuencas medianas (como las de Lambayeque, el Mantaro, Amazonas, Puno, Cusco y Lima Región) y pequeñas (Tacna, la sierra y selva central y todos los departamentos amazónicos, desde Amazonas hasta Madre de Dios) en casi todo el país.

Hasta antes de que la leche alcanzara la notoriedad mediática actual, la principal demanda de los ganaderos era la cooperación para el financiamiento de plantas de producción de leche pasteurizada y leche UHT. Hoy el centro de los reclamos es el uso de la leche en polvo para la reindustrialización, sobre todo en la leche evaporada. Si bien la prohibición suena a recorte de libertades, en el fondo se trata de una ley de calidad y etiquetado. 

Aunque la discusión se ha reducido a las páginas económicas, es necesario empezar a ver el impacto regional que podrían tener las decisiones del Ejecutivo en las cuencas lecheras, cuyo aporte significa algo más del 5% del PBI agropecuario nacional. En el pasado, los lecheros han significado espacios de intranquilidad social; ahora podrían lograr que millones de consumidores respalden sus demandas.

Guste o no, en este debate parece haberse reeditado la oposición emprendedores versus gran empresariado que Keiko Fujimori planteó exitosamente en la contienda electoral del 2016, reflejada en la actual composición del Parlamento. A la salida de la conversación que sostuvo con el presidente Pedro Pablo Kuczynski el último martes, Fujimori mandó un mensaje a la población en espera de una resolución, al criticar el hecho de vender “leche que no es leche”. Sutileza que Kuczynski y sus ministros parecen ignorar, una vez más, y deja al país al borde de un nuevo conflicto social. El gobierno convierte así una dulce leche condensada en un ácido yogur.


FUENTE: EL COMERCIO

martes, 25 de abril de 2017

La minería vuelve al ruedo tras cinco años de crisis - Editorial diario El Comercio - Escribe: Juan Saldarriaga

La minería está regresando. Después de cinco años de vacas flacas, el sector puede asegurar finalmente que su caída ya tocó fondo y que puede ver la luz al final del socavón. Prueba de ello es el renaciente interés de los inversionistas por financiar proyectos de exploración, y de las grandes mineras por revaluar megaproyectos durmientes, como Quellaveco.

“No es una expectativa etérea. Sí hay señales de recuperación por parte de las compañías mineras”, refiere Carlos Bernal, gerente general de la Asociación de Empresas Contratistas Mineras del Perú (Acomipe), que representa al 70% de la fuerza laboral del sector minería.


Evidencia de ello es el incremento en la demanda de equipos y maquinaria para minería, que se verifica desde meses atrás “aunque no de forma tan dinámica como hubiéramos previsto”, acota Bernal. 

La explicación es que este movimiento gira, principalmente, en torno a proyectos pequeños y medianos, menos intensivos en capital y mano de obra que los megaproyectos (el único que hoy se construye es la ampliación de Toquepala, de Southern Copper). 

Es el caso de las labores de Glencore en Antapaccay (Cusco), la ampliación de Shahuindo (Cajamarca), la nueva expansión de Marcapunta (Pasco) y la exploración a cargo de las mineras junior, que vuelven a dar señales de vida.

LOS INVERSORES DESPIERTAN

Muestra del incipiente renacimiento del sector explorador es el incremento en el número de ‘press releases’, anunciando la compra-venta de proyectos y la reanudación de las campañas de perforación.

De esto último da fe Guido del Castillo, director-fundador de MDH (Grupo Aruntani), uno de los contratistas de máquinas de perforación minera más grandes del país. El empresario refiere que su compañía ejecutó hasta 100.000 metros de perforaciones en distintos proyectos durante el 2015, pero que atravesó una ‘crisis absoluta’ el año pasado.

“El 2016 fue bastante difícil, pero este año lo hemos empezado sumamente bien, con 150.000 metros contratados, lo cual ha sido una sorpresa en proyectos de exploración”, relata a Día1.

Juan Carlos Guajardo, gerente general de la consultora Plusmining, explica que el detonante de esta incipiente dinámica es la renovada apuesta de los inversionistas por las materias primas, tras cinco años de desinterés absoluto. 

“La huida de los inversionistas [en 2012] no se debió a un deterioro de los fundamentos de los metales, sino a que estos dijeron: basta de apostar por los ‘commodities’ porque no hay expectativas de un alza en el precio. Ahora han vuelto porque no ven potencial de alza en los bonos y otros vehículos de inversión, pero sí en los metales”, señala.

Así lo demuestra el incremento sostenido en los precios del oro, la plata, el zinc y, especialmente, el cobre (20% en el último semestre), que estuvo rezagado hasta finales del 2016 y que ahora lidera el repunte de todos los metales con consecuencias positivas para el sector.

Una de ellas es el aumento en las ganancias y utilidades de las compañías mineras (por ende, del canon), y otra es la mejora en la viabilidad de los grandes proyectos mineros (generalmente, cupríferos), paralizados por problemas financieros en años previos. Como Quellaveco (que ya contaba con licencia social).


OTRA OLA DE PROYECTOS

Luis Marchese, CEO de Anglo American en el Perú, es ilustrativo al respecto: “Nuestra meta es reforzar nuestra situación financiera para empezar a desarrollar proyectos. Como ya hemos dicho, Quellaveco es nuestro foco. Es el proyecto más atractivo que tenemos dentro de nuestra cartera de ‘commodities’”, anota. 

Las acciones bursátiles de Anglo American han trepado de 2 a 12 libras esterlinas en el último año, alentadas por su estrategia de disciplina financiera y la mejora en el precio del cobre. Ahora, la británica está mejor posicionada, pero no pierde la cautela (una lección de la crisis minera).

“Anglo American ha puesto en competencia tres o cuatro proyectos globales para decidir en cuál invertirá. Y esto es muy importante para el Perú porque Quellaveco podría ser el escogido, ya que Chile [expansión de Collahuasi] lo está estropeando [con su última reforma minera]”, apunta Glenn Ives, presidente de Deloitte Canadá.

Otro proyecto beneficiado sería La Granja (Cajamarca), que atravesó por una etapa de reevaluación en 2015-2016 y ahora está nuevamente en exploración (para sumar nuevas reservas de cobre, debido a la baja ley del mineral).

La coyuntura también anima a Southern Copper y al Gobierno Peruano a sacar adelante Tía María , iniciativa paralizada desde el 2015, debido a la oposición de parte de la población del distrito de Cocachacra (Arequipa).

Pero, ¿esta mejora en el precio del cobre se sostendrá lo suficiente para relanzar estos proyectos? Las compañías mineras creen que sí. Óscar González Rocha, CEO de Southern Copper, prevé, por ejemplo, que el precio promedio del metal rojo se mantendrá en US$2,5 la libra durante el 2017, con “expectativas de mejorar”.

Esta esperanza es compartida por Anglo American. “Hasta el 2016 había incertidumbre (por el precio del cobre). Ahora, hay tranquilidad en el sentido de que el consumo se mantendrá por los próximos años. Y eso está atrayendo un nuevo apetito por proyectos”, señala Marchese. Pero, ¿en qué se basa esta confianza?

EL FACTOR CHINA 


Un factor de corto plazo es el déficit proyectado en la oferta de cobre, debido a las continuas interrupciones en el suministro (paralización de la mina Grasberg y sucesivas huelgas en Escondida, Cerro Verde y las operaciones de Southern en el Perú).
Pero el principal factor (de largo plazo) sigue siendo China. “El temor de que China se iba a estrellar y de que, por lo tanto, la demanda de cobre iba a caer, se ha ido por completo”, indica Glenn Ives.

La razón es que el coloso asiático ha podido retomar el control de su plan de transformación económica, el cual implica un fuerte viraje desde la construcción de infraestructura/exportación de manufactura hacia el consumo interno y el mejoramiento de la calidad de vida de la población china.

De acuerdo a ETF Securities, este “cambio de enfoque no es necesariamente negativo para el cobre”. Y así lo ha entendido el mercado.

FUENTE: DIARIO EL COMERCIO

jueves, 5 de marzo de 2015

El canon y los gobiernos regionales, por Iván Alonso

Iván Alonso

Iván Alonso
Economista

¿Por qué deben ser las regiones que no tienen recursos minerales las que compensen a las que sí los tienen, y no al revés?

El canon y los gobiernos regionales, por Iván AlonsoEl canon minero es una importante fuente de ingresos para algunos gobiernos regionales, principalmente Áncash, Arequipa, La Libertad y Cajamarca. El canon es una bolsa que equivale a la mitad del impuesto a la renta que pagan las compañías mineras, y se distribuye entre los gobiernos locales y regionales de los departamentos donde están las operaciones mineras. Este año, con la caída de los precios de los minerales, se espera una reducción significativa en los recursos disponibles. Las regiones que más dependen del canon serán las más afectadas.

Algunos entendidos en la materia han propuesto que el gobierno central compense, con fondos de la tributación general, los menores ingresos que por concepto de canon recibirán ciertas regiones. El Gobierno debe resistirse a esa idea.

Es verdad que la caída en los precios de los minerales afecta a unas regiones más que a otras. Pero también es verdad que las que hoy se ven más afectadas fueron las que más se beneficiaron del canon cuando los minerales subieron. Nadie propuso en ese momento que esas regiones le cedieran al resto una parte de los ingresos que les correspondían.

La volatilidad de los ingresos del canon es una consecuencia inevitable de la volatilidad de los precios de los minerales. A veces suben, a veces bajan. Son intrínsecamente riesgosos, o sea, variables. Y así como en la física existe la ley de conservación de la energía, que dice que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma, así también existe una ley de conservación del riesgo en la economía: el riesgo no se crea ni se destruye, solo se traslada. Para proteger a ciertas regiones de la caída en los recursos del canon tenemos que trasladar el riesgo a otras, transfiriéndoles menos recursos por conceptos distintos al canon.

El total del canon minero en el 2014 fue de 3.000 millones de soles. Eso implica que las compañías mineras pagaron 6.000 millones de soles de impuesto a la renta. Una mitad para el canon y la otra mitad para el gobierno central. Digamos que el gobierno central haya gastado esos otros 3.000 millones de soles exclusivamente en regiones que no reciben canon. Supongamos ahora que los recursos del canon bajen este año en 40%, como presagia el congresista Juan Carlos Eguren. El impuesto a la renta pagado por las compañías mineras tendría que bajar en la misma proporción, esto es, de 6.000 millones a 3.600 millones de soles. Las regiones que tienen canon recibirán 1.800 millones, que es la mitad del total, y todas las demás regiones, a través del gobierno central, los otros 1.800 millones.

Como este ejemplo pone de manifiesto, no son solamente las regiones que tienen canon minero las que perderán 1.200 millones de soles de ingresos. Las que no tienen canon minero también perderán 1.200 millones de soles porque el gobierno central recaudará menos impuestos a la minería y dispondrá de menos recursos para gastar en ellas. Si el gobierno central quisiera compensar los menores ingresos de las regiones con canon, tendría que transferirles casi la totalidad del impuesto a la renta de las compañías mineras, de manera que esas regiones sigan recibiendo 3.000 millones este año, a costa de que las demás solamente reciban 600 millones. ¿Por qué deben ser las regiones que no tienen recursos minerales las que compensen a las que sí los tienen, y no al revés?

Fuente: Diario El Comercio

martes, 2 de septiembre de 2014

¡Mamita, el tsunami que se nos viene!, por Aldo Mariátegui

Aldo Mariátegui
  • Aldo Mariátegui
  • Periodista

Este próximo 5 de octubre son las próximas elecciones regionales, frente a las cuales las élites limeñas solo muestran indiferencia, mientras que sus masas parecen haber optado ya por el castañedismo provincial y el reeleccionismo distrital. Pero mientras Lima se mira el ombligo, desde provincias les puede venir un tsunami por varias joyas que pueden mandar a esta ya débil economía a la recesión.

Primera joya: Según una encuesta en Cajamarca que circula entre colegas, el detenido actual presidente regional Gregorio Santos va puntero (29.5%), seguido del fujimorista Osías Ramirez (25%) y el exfujimorista Absalón Vasquez (14.5%). Ojo que con el 30% ya no hay segunda vuelta regional y que de darse el ‘ballotage’ es muy posible que el voto campesino del populista Absalón vaya más para Santos, que concentra el voto rural y analfabeto. Por lo visto, a los cajarmaquinos les interesa un bledo que les gobierne un tipo anti-inversión, inepto sideral y acusado seriamente de ladrón. ¡Somos pobres, seámoslo siempre y freguemos al resto! Si gana este extremista antiminero, olvídense de los megaproyectos Conga, Galeno, Michiquillay y La Granja.

Otra joya: en Puno los sondeos revelan que Walter Aduviri –el líder ultraradical aymará que forzó el cierre del proyecto Santa Ana (plata) de la minera Bear Creek– tiene serias chances. ¡Olvídense de Santa Ana si gana este, pues Santos es Ronald Reagan al lado de Aduviri! Y ojo que en Puno opera San Rafael, la exportadora de estaño más grande del país.

Otra joya: en Apurímac tiene muchas posibilidades el también radical indigenista Michael Martinez, que está por enjuiciar al ministro Daniel Urresti por acusarle de narco. Allí queda el clave megaproyecto minero Las Bambas, que pronto entrará en operaciones.

Otra Joya: Al criminal César Álvarez en Áncash le podría sucederWaldo Ríos, un excéntrico ex congresista (caminaba por el centro limeño disfrazado de Cristo) procesado por montesinista y que encabeza las preferencias por ofrecer S/. 500 mensuales a los ancashinos del canon. ¿Las importantes minas Pierina y Antamina a merced de Waldo?

Otra joya: ¿Se acuerdan del comunista Zenón Cuevas, el padre del ‘moqueguazo’? Pues este insigne revoltoso marxista es el favorito para ser el nuevo presidente regional de Moquegua. ¿Creen ustedes que se podrá ejecutar el proyecto Quellaveco con Zenón mandando? Y el estratégico Cuajone queda en… ¡Moquegua!

Más joyas: Existen otras joyas compitiendo, como la ex congresista cocalera Elsa Malpartida, en Huánuco; Óscar Mollohuanca (cabecilla de la asonada contra la minera Xtrata Tintaya), en Cusco. Pero –por el momento– ambos parecen no tener posibilidades. Y el chavista Vladimir Cerrón puede repetir el plato en Junín. Antes por lo menos a estas joyas les combatíamos con todo desde “Correo” y su cadena en provincias. Pero eso ya pertenece al pasado y ahora a nadie más le interesa comprarse estos pleitos. Mientras Lima duerme...

Fuente: Diario El Comercio

lunes, 26 de mayo de 2014

Mafia roja en Cajamarca - Por: Fernando Rospigliosi

Por: Fernando Rospigliosi

Santos tiene el dudoso mérito de haber ubicado a Cajamarca como el departamento con más pobreza en el Perú.


El calificativo de mafia roja no se lo han endilgado a Gregorio Santos y su grupo las empresas mineras, ni El Comercio, ni la Confiep, a quienes el presidente regional de Cajamarca atribuye todas sus desgracias. No. Se lo ha disparado la izquierdista Narda Silva, secretaria general del sindicato de maestros (SUTE Cajamarca) de su región.

Narda Silva tampoco acepta la versión de Goyo Santos de que todo es una maniobra de sus adversarios. “No creo que haya una persecución cuando hay una mala gestión”, ha dicho en una entrevista, desbaratando la explicación con que el presidente regional y sus amigos pretenden desvirtuar las serias acusaciones de corrupción que les han formulado la fiscalía y la contraloría.

“No tiene ni capacidad ni moralidad”, es la concluyente sentencia de Silva, que ha destronado a Patria Roja, el partido de Santos, del SUTE departamental.

En las últimas dos semanas se han detenido o dictado orden de captura a siete funcionarios y empresarios por casos de corrupción en el gobierno regional que preside Santos. El propio presidente regional ya está denunciado por cinco delitos: colusión agravada y simple, asociación ilícita para delinquir, cohecho pasivo propio y genérico.

El empresario y amigo de la familia Santos, Wilson Vallejos –hoy preso-, fue el afortunado ganador de licitaciones por ciento treinta millones de soles desde que Goyo es presidente regional.

Un colaborador eficaz ha entregado un cuaderno con las anotaciones del dinero que Vallejos le pagaba a Santos como ilegal comisión por las adjudicaciones dirigidas. Solo entre diciembre del 2011 y agosto del 2012 fueron 802.100 soles. Y esa no sería la única fuente de sobornos.

El caso de Cajamarca se parece en algunos aspectos al de Áncash. Un gobierno regional con mucho dinero del canon minero, asaltado por una mafia corrupta. También en el hecho de que esto se sabía desde hace mucho tiempo y nadie hizo nada.

La Comisión de Fiscalización del Congreso tenía un dictamen durmiendo desde mayo del 2013 en el que se detallan todas las corruptelas y delitos cometidos por Santos, Vallejos y funcionarios como José Panta y Juan Coronado, hoy presos o con orden de captura. Y no pasó nada. Recién hace tres días, cuando ya había estallado el escándalo, el Congreso lo remitió a la fiscalía.

Además, Santos tiene el dudoso mérito de haber ubicado a Cajamarca como el departamento con más pobreza en el Perú. Luego de la paralización de minas Conga, el despido de 7.000 trabajadores y la anulación de los contratos con medio centenar de empresas locales, vino el cierre de otros proyectos mineros en la región. 

La recesión se instaló, los negocios decayeron, el desempleo y el subempleo aumentaron.

Pero no a todos les ha ido mal en Cajamarca con el conflicto de Conga. Al ex sacerdote Marco Arana le ha ido extraordinariamente bien. Según el diario cajamarquino “El Tiempo”, la ONG Grufides de Arana recibía unos 140.000 dólares de donantes extranjeros en el 2011, cuando estalló el conflicto. A partir de allí, con mucha habilidad, Arana convenció a los donantes, sobre todo europeos, que abrieran las arcas de la cooperación. Y los euros y dólares fluyeron a raudales.

Las subvenciones a Grufides se multiplicaron por diez, y esa ONG recibió, según cifras oficiales, un millón y medio de dólares entre los años 2012 y 2014, dinero que, por supuesto, no ayudó a los campesinos pobres –en cuyo nombre los pidió la ONG– a mejorar su situación.

Un antiguo periodista cajamarquino comenta con sorna que algunos partidos políticos tienen su ONG, pero Grufides es la única ONG que tiene su partido político, Tierra y Dignidad, cuyo caudillo es, por supuesto, Marco Arana.

En suma, lo ocurrido en Cajamarca demuestra que la corrupción no tiene ideología. La aureola de honestidad con que pretenden rodearse los izquierdistas es inexistente. Lo cierto es que no han tenido muchas oportunidades. Pero cuando las encuentran, como en Cajamarca, roban como los demás.

Por último, la pretendida unidad de las izquierdas es otra ficción. Están peleados, es todos contra todos sin solución. Por eso sus antiguos aliados no defienden a Santos, sino que esperan su derrumbe para disputarse sus despojos.

Fuente: Diario El comercio

martes, 20 de mayo de 2014

La pobreza de Cajamarca y las trampas contables de la minera Yanacocha

Cajamarca sigue siendo pobre a pesar de la gran minería del oro. Pero hay datos aún más sorprendentes. En medio del auge de precios internacionales de los metales preciosos los costos de Yanacocha “subieron” casi a la misma velocidad que los ingresos, reduciendo las utilidades declaradas, los impuestos y el canon de la región. Toda una jugarreta contable.

En estos días la gran prensa ha estado poniendo cara de alarmada porque Cajamarca ha salido en el último lugar en un ranking de pobreza publicado por el INEI. El dato que nos faltaba, se dijo el director de “Correo”, y puso una foto de primera de Gregorio Santos con la indicación de que por su culpa la región con mayor riqueza minera salía en tan triste ubicación. “Perú 21” editorializó, es un decir, que la situación cajamarquina era consecuencia de la no ejecución del proyecto Conga. Y “El Comercio” nos propuso escoger entre ser un Cusco en crecimiento acelerado o una Cajamarca aplastada por los “antimineros”.

Ninguno de los diarios de la gran familia se ha preguntado ni por un instante cómo es que habiendo tenido en operaciones a la empresa aurífera más rica de América Latina durante 21 años y habiendo atravesado un período de por lo menos siete años de precios excepcionales en el mercado internacional, con valores encima de los mil dólares por onza troy de oro, Cajamarca tiene todavía 52.9% de pobres el 2013, según el INEI, y tenía 55.2% en el 2010, cuando todavía no había discusión sobre Conga y Yanacocha operaba a toda su capacidad. ¿Por qué la minería del oro no cambió a la región y mucho menos logró alguna alianza para el desarrollo con el campo?.

La explicación es evidente: la voracidad de Newmont-Buenaventura, dueños de Yanacocha, losa condujo a estafar a los campesinos en la compra de sus tierras; a maltratar a los productores contaminándoles el agua y deteriorando sus pastos; a imponerse a las autoridades locales y la prensa, convirtiéndose en un poder político y económico. Si en la ciudad hubo alguna actividad económica nueva generada por las necesidades de la mina, en el campo la pobreza aumentó en vez de disminuir. La resistencia a Conga no vino del capricho de nadie sino de la experiencia de muchos años con una empresa expoliadora.

En dos décadas más un año, Yanacocha ha extraído 34 millones 129 mil 170 onzas troy de oro y 37 millones 357 mil 903 onzas de plata. Esta barbaridad de mineral preciosos se ha ido al exterior en forma de barras, mientras Cajamarca seguía siendo una región donde un poco más de la mitad de los habitantes seguía en situación de pobreza. Y eso lo quieren cargar a la cuenta de Gregorio Santos, el padre Arana y cualquier otro, menos Roque Benavides y los demás dueños de Yanacocha. Y si buscan una evidencia de la falta de vergüenza de los grandes mineros, revisen la memoria anual de Buenaventura sobre los rendimientos de su asociada Minera Yanacocha para el año 2013, recientemente publicada, que informa de una pérdida en sus resultados, gracias a la cual no tienen ahora obligaciones de renta con el Estado y con la región, a la que están dejando sin canon.

JUGANDO CON LAS CIFRAS

Entre el 2005 y el 2013, los precios del oro subieron 217% en el mercado internacional, mientras los costos de producción por unidad producida –según las cuentas sospechosas de Yanacocha- crecieron en el mismo lapso 379%. Esta “revelación” parece provenir de un estudio de excelsos tributaristas acostumbrados a los trucos matemáticos. Porque gracias a estas cifras mágicas Yanacocha resulta en pérdidas, pobre, y con las utilidades devoradas por el alza de sus costos de producción, los que crecieron mucho más que la plaza y el otro. Qué casualidad.


Pero el realismo mágico hace tiempo que sentó sus reales en la minería cajamarquina. Y así como Newmont le quitó el yacimiento a los franceses con la ayuda de Montesinos, y Roque Benavides encabezó la campaña pro Keiko y anti- Humala, para terminar defendido a tiros por el comandante que juró proteger el agua de Cajamarca, de la misma forma la mina que ha excavado tantos años en los cerros de la región ahora ha hecho que, por un acto de magia, las utilidades antes de impuestos, que deberían ser de por lo menos 339 millones de dólares, se conviertan en negativas en -562 millones. Para esto se ha hecho un simple juego contable declarándose un deterioro de activos de larga duración, que en buena cuenta son los costos hasta ahora de Conga. Es decir se usa los ingresos de una empresa para financiar a otra y así se deja a la región mermada en los ingresos que le corresponden por la explotación de sus minerales.

Siempre se supo que Yanacocha hacia trampas. Pero la del 2013 es realmente escandalosa. Y los grandes diarios haciendo especulaciones sobre lo que habría pasado si no hubiera habido la lucha del 22011-2012 y si Conga hubiera acelerado sus inversiones. ¿ Alguien puede creer que con eso habría bajado la pobreza en el departamento?. ¿Por qué no bajó antes cuando Yanacocha se llevaba el oro en paila grande?.

LA LUCHA CONTINÚA

Hay todavía quienes recuerdan que el tema de Conga fue la primera gran promesa de masa incumplida por el gobierno de Humala. Fue en febrero del 2011 que el candidato nacionalista estuvo en las provincias de Cajamarca comprometiéndose con la idea de primero el agua y después el oro, que quería decir que de ningún modo se aceptaba el secamiento de las lagunas. En noviembre vino el grito Conga Va, y en diciembre salieron Lerner y los ministros y asesores progresistas que aportaban al diálogo en esa región de la sierra norteña. Es verdad que en esta lucha hubo errores de radicalismo que ayudaron a la derrota del sector que más podía haber ayudado a la causa ambientalista y comunera dentro del gobierno.

Pero las cosas pasaron como pasaron. Y lo que no se puede decir es que la resistencia a Conga haya sido la que eligió el método violento. No fue así. Cuando Ollanta le quitó la confianza a Siomi Lerner en plena negociación y apuntaló a Valdés, que tenía una propuesta represiva había escogido ensayar el método autoritario que costó muertos y que al final fue otro fracaso. La violencia fue una opción del gobierno y si ella ha generado la retracción de la inversión, la baja del turismo y el retraso de otros proyectos mineros, en una palabra la recesión que tanto contrasta con otras regiones como Cusco, es porque nunca hubo una estrategia adecuada para hallar una salida al conflicto. La idea de que se podía avasallar a la gente que reclamaba que Ollanta cumpliera su palabra fue un error que ha terminado por generar la ambigua situación actual, en la que Conga no sale, pero Yanacocha no la retira y sigue maniobrando para traspasar sus lutilidad4es de un proyecto a otro.

Cajamarca, con su 52,9% de pobres, es un pueblo digno que no ha bajado la cabeza ante la prepotencia de la gran minera. Los cajamarquinos son ganaderos, queseros, lecheros y productores agrarios en distintos rubros. Decir que ellos sólo pueden mejorar si se aceptan los términos de la minera del oro, es faltarles el respeto. Con esas capacidades han vivido relativamente bien durante siglos. Y para que haya una minería viable en esta región habrá que entender se de alguna forma con la población rural y urbana. Salvo que queramos volver a los métodos autoritarios y corruptos del fujimorismo.

Fuente: Raúl Wiener -“Hildebrandt en sus trece”. Viernes 9 de mayo 2014. Año 5. Nº 201

martes, 6 de mayo de 2014

Editorial Diario El Comercio: ¿Quieres ser Cusco o Cajamarca?

Ayer informamos acerca de una noticia que les da buenas razones a los cusqueños para pensar que, efectivamente, viven en el ombligo del mundo: según un estudio del Instituto Peruano de Economía (IPE), si Cusco fuese una nación independiente, habría sido el país que más creció en todo el planeta en los últimos cinco años. En el último lustro, registró un crecimiento acumulado del PBI real de 59%, mayor que el 54% de China, el país estrella en lo que toca a desarrollo económico en el mundo. 

Este crecimiento se explica, fundamentalmente, gracias a la expansión de los sectores minería e hidrocarburos, construcción y servicios, y ha tenido un correlato importante en la reducción de la pobreza monetaria: en el 2008 el 58,4% de cusqueños eran pobres, mientras que para el 2013 solo el 18,8% de la población se encontraba en esta situación. 

Esta expansión ha sido posibilitada por un gobierno regional que, si bien dista mucho de ser un ejemplo de eficiencia (sus resultados en salud, educación y provisión de infraestructura están por debajo de la media nacional y el año pasado su presidente regional Jorge Acurio Tito fue inhabilitado después de que el Poder Judicial lo condenó por los delitos de peculado y negociación incompatible), ha tratado de ser cuidadoso en lo que toca a recibir bien a quienes quieren invertir su capital en Cusco.

A estas alturas y con tanta evidencia sobre la mesa, ya no debería ser novedad para nadie que el crecimiento económico generado por el mercado sea el principal motor de la superación de la pobreza en Cusco y en el resto del país. Nuestro columnista Richard Webb, en su artículo de ayer, contaba que cuatro quintos del impresionante aumento de los ingresos familiares entre el 2007 y el 2013 se deben a una mayor capacidad productiva y solo un quinto se explica por las transferencias de los programas sociales del gobierno. Así, principalmente gracias al desarrollo del mercado en este período, el ingreso de las familias que se encuentran dentro del 10% más pobre del país se elevó en 53% (mientras que el de aquellas que se ubican en el 10% más rico lo hizo en 6%). 

Las buenas nuevas que llegan desde Cusco, lamentablemente, no llegan también desde Cajamarca. Mientras el país crece, esta región, por el contrario, se encuentra sumida en una recesión desde hace dos años. De acuerdo con un informe que publicó la semana pasada el INEI, Cajamarca se ha convertido en la región del Perú donde existe más miseria, teniendo a un 59% de su población bajo la línea de pobreza. El empleo urbano, además, decreció en 5% entre el 2008 y el 2013, según el IPE.

La historia de Cajamarca es conocida. A pesar de que muchos de sus habitantes viven, literalmente, sobre montañas de minerales preciosos, el gobierno regional presidido por Gregorio Santos declaró una feroz guerra a la inversión privada y cuya batalla insignia fue la que encabezó contra el proyecto Conga. Y la inestabilidad generada terminó afectando el resto de inversiones. Por poner algunos ejemplos, según el presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Cajamarca, Jorge Vergara, entre noviembre del 2011 (cuando empezaron las primeras movilizaciones masivas lideradas por Santos) y julio del 2013, los ingresos diarios de los taxistas cayeron entre 40% y 60%, el consumo en hoteles y restaurantes disminuyó en 50%, y las ventas de los comercios registraron reducciones de hasta 80%.

Una región le abrió los brazos a la inversión y se convirtió en líder mundial del crecimiento. Otra prefirió espantarla y hoy es la más pobre del país. Los presidentes del resto de regiones tienen que tomar una decisión: ¿quieren que su futuro sea como el de Cusco o como el de Cajamarca? Asimismo, en las próximas elecciones, los ciudadanos también tendrán que decidir por qué tipo de candidato votar para las presidencias regionales, ¿por los que tengan un mensaje como el de Gregorio Santos o por quienes propongan atraer inversión? Tras conocer los resultados de la gestión del presidente regional de Cajamarca, solo una cosa explicaría que un ciudadano vote por un candidato como Santos: masoquismo.

Fuente: Diario El Comercio

miércoles, 23 de abril de 2014

Editorial: Pisando el freno - Debe prohibirse la reelección de los presidentes regionales

Editorial: Pisando el freno'Reelección' no es una palabra que traiga gratos recuerdos en nuestro país. La experiencia que vivimos durante el régimen deAlberto Fujimori es una buena prueba de que, frente al Ejecutivo, el resto de instituciones tiene muy poca capacidad de detener a un gobernante que quiera abusar del poder. El Congreso, el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, el Ministerio Público, la contraloría y otros organismos deberían tener la capacidad de ser un efectivo contrapeso al Ejecutivo y de detener cualquier abuso por parte de este último. Pero nuestra historia ha probado que no lo son. De hecho, un presidente muy poderoso no tendría mayor inconveniente si quisiera intervenir y controlar a las mencionadas instituciones, siempre que le falten escrúpulos y cuente con el tiempo suficiente en el cargo para hacerlo (como de hecho ya ha sucedido). Por eso, impedir la continuidad del mandatario en el poder por un período adicional inmediato pareciera ser la única forma que hemos encontrado para evitar este tipo de escenarios indeseables.

El problema de que un presidente se quede mucho tiempo en el cargo y abuse de su poder, por lo demás, no es exclusivo del Perú. Hoy mismo vemos cómo ese fenómeno se ha repetido recientemente en Venezuela, Ecuador, Bolivia o Argentina, donde la reelección de sus mandatarios no ha llevado hacia ningún lugar positivo.

Ahora, ¿por qué lo que no funciona a nivel del Gobierno Central ni en el Perú ni en el resto de países de América Latina debería funcionar en nuestros gobiernos regionales? ¿Nuestras instituciones sí han demostrado ser frenos efectivos a funcionarios regionales corruptos o abusivos? Por el contrario, diera la impresión de que también son incapaces de cumplir con esa función. De hecho, la lejanía geográfica pareciera volver aun más complicada la fiscalización de lo que pasa al interior del país. Todo esto llevaría a pensar que tampoco debería permitirse que estos funcionarios puedan reelegirse de manera inmediata, como de hecho lo plantea un proyecto de ley de la bancada de Perú Posible.

Esta modificación constitucional se muestra aun más necesaria ahora que somos testigos de los abusos que se perpetran en algunas regiones. La falta de controles institucionales ha hecho posible que ciertos presidentes regionales se conviertan en una suerte de señores feudales, que hacen y deshacen como les viene en gana, atropellando la ley con impunidad y sin rendir cuentas a nadie. Una situación facilitada por el importante flujo de recursos que han recibido varias regiones a raíz de las actividades extractivas en sus localidades.

Este problema podría ser bien ejemplificado por los señores Gregorio Santos en Cajamarca, César Álvarez en Áncash y Gerardo Viñas Dioses en Tumbes. Santos, como recordamos, en la época del conflicto por el proyecto Conga, desconoció abiertamente normas del Ejecutivo y del Congreso, usó (según la contraloría) recursos del gobierno regional para financiar movilizaciones y colideró un movimiento que bloqueó vías, secuestró a su ciudad y atacó con armas de fuego la municipalidad de un alcalde opositor. Además, se le imputa una serie de irregularidades en los procesos de selección y ejecución de proyectos públicos. Álvarez, por su parte, es acusado de espiar a sus opositores y atentar contra sus vidas, de sobrevaluar inversiones, de sobornar periodistas, de amenazar a una fiscal, entre otros varios delitos. Según el procurador anticorrupción Christian Salas, la situación de Áncash es una ‘minidictadura’. Finalmente, Viñas Dioses (que estuvo preso en 1993 al 2001 por terrorismo y tiene una acusación por violación) afronta varias denuncias por corrupción, malversación de fondos, proselitismo político y por 16 casos de amedrentamiento de la prensa y opositores, entre otras. Y, lamentablemente, estas no son las únicas regiones en las que encontramos denuncias.

¿Queremos realmente que este tipo de funcionarios puedan tentar la reelección para que concentren aún más poder? Prohibir la reelección inmediata de los presidentes regionales (aún cuando solo sea posible hacerlo a partir de las elecciones del 2018) se muestra como la opción más sensata. Es, aparentemente, el único freno que nuestra precaria institucionalidad nos permite pisar para detener, en alguna medida, los abusos de los gobiernos al interior del país.

Fuente: Editorial Diario el Comercio